dar vuelta el casette, para escuchar lo subliminal de mi nombre.

miércoles, 11 de julio de 2012

Mi silencio se repite una vez mas en un barco que se fue hace ya unos cuantos años. Mi niña, debes dejar eso atrás como el beso que nunca diste.
Si me quedo, debo saberlo, ya no me voy. Este irse es un quedarse permanente. Este irse es casi irremediable.
Cuando digo casi digo que es así: irremediable.
Como mi escritura.
Como estas palabritas amontonadas que ya no se para que sirven.
¿Uno escribe para decir?
Yo escribo para callar.
Este nudo en el alma no tiene palabra que lo nombre.


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