dar vuelta el casette, para escuchar lo subliminal de mi nombre.

lunes, 20 de mayo de 2013

Tenía la ternura de los peces.
La piel del pulpo.
Y sus tentáculos de mujer
que todo lo come.
Adherida al cuerpo de las amantes que por las noches
la iban a adorar.
Pobre de mi. Una diabla mal nacida.
- Quisiera morder los labios que te muerden. quisiera ser tu noche,
Pájaro azul. Quiero tenerte mar adentro. Sol de noche, vida mía.
Como una autómata repetía esas palabras venidas desde adentro.
Para que vuelva. Para volver.


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